¿Qué hace un técnico superior facultativo de Archivos en la Administración de la Comunidad de Castilla y León?
Soy Víctor Pedrero Vidal y trabajo como técnico superior facultativo de Archivos en el Archivo Histórico Provincial de Salamanca, gestionado por la Junta de Castilla y León.
Formación que he necesitado para acceder al puesto y mi recorrido profesional.
Para acceder al Cuerpo Facultativo Superior, escala de Archiveros de Castilla y León, se requiere estar en posesión de una titulación de licenciatura o grado y superar el proceso selectivo correspondiente. Si bien lo más común es encontrar aspirantes y aprobados provenientes de carreras universitarias como Historia o Información y Documentación, se puede acceder igualmente con otras, como Humanidades, Filosofía, o, en mi caso particular, Derecho.
Se trata de una oposición exigente, con cuatro ejercicios eliminatorios, de los cuales dos son exámenes teóricos de desarrollo (aunque es probable que pasen a ser tipo test), uno práctico, que a su vez se divide en tres: descripción archivística de un documento, de un expediente y un supuesto práctico, y la prueba de idioma (inglés o francés).
Al tratarse de un Cuerpo Especial de la Administración, surgen algunos problemas durante el estudio de las oposiciones, como la escasez de academias y preparadores o la inexistencia de un temario ajustado, por lo que resulta más que aconsejable elaborar uno propio. El temario se divide en cuatro bloques: Legislación (materias comunes), Archivística y Patrimonio Documental, Fuentes e Historia de las instituciones.
Mi recorrido profesional previo fue en el sector privado, en el ámbito jurídico, ya que, tras graduarme en Derecho, realicé un máster en Propiedad Intelectual (UC3M) y posteriormente el de acceso a la Abogacía (UNED), pero finalmente decidí opositar a Archivos por mi vocación tanto por el servicio público como por la historia.
En la Administración de la Comunidad de Castilla y León llevo aproximadamente 3 años y medio, después de un par de años como opositor y tras haber superado simultáneamente dos procesos selectivos encabezando mi promoción, gracias a lo que pude tomar posesión de la plaza de técnico ayudante de Archivos en el AHP de Zamora y de la plaza de técnico facultativo en el AHP de Salamanca; siendo esta última la que ocupo desde un principio.
Funciones más relevantes que dan sentido a mi puesto.
A fin de simplificar la explicación, conviene dividirlas en dos grandes bloques. Por un lado, la atención a los investigadores y usuarios en general y, por otro lado, la gestión documental y descripción de los fondos documentales custodiados en el Archivo.
Teniendo en cuenta la diversidad de los fondos en los Archivos Históricos Provinciales, las consultas que recibimos son de lo más variadas. Resultan muy habituales las solicitudes de documentación catastral, para solventar problemas y disputas entre propietarios, también las consultas sobre genealogía e investigaciones familiares, o de algún personaje histórico conocido.
Por tanto, el perfil de las personas que acuden al Archivo o contactan con nosotros es asimismo variado: desde profesores, doctorandos, estudiantes, investigadores y genealogistas profesionales e historiadores, hasta cualquier persona que tenga interés por ejemplo en su historia familiar o local (investigaciones sobre pueblos, barrios, comarcas…), así como la propia Administración, ayuntamientos, juzgados, el Catastro, Tráfico, Industria, etc.
De todas formas, lo más consultado suelen ser los protocolos notariales, que, en nuestro caso, abarcan desde el año 1500 hasta hace 100 años, dado que los vamos recibiendo de las notarías en cuanto son centenarios. Cabe mencionar, en este punto, que el documento más antiguo que se encuentra en nuestro Archivo es un privilegio rodado, en pergamino, del rey Alfonso XI y cuya data es del año 1340.
En lo relativo a la gestión documental, recibimos, identificamos, clasificamos y organizamos la documentación, y la describimos con base en las normas archivísticas mayormente aceptadas y aplicadas, con lo que elaboramos inventarios de consulta pública. Además, goza de gran importancia la preservación de la documentación, donde destaca el trabajo de la persona dedicada a la conservación y restauración documental, así como el de la que se encarga de la fotografía y digitalización de los fondos, siendo esto último un aspecto clave también para la difusión de la documentación del Archivo.
Anécdota de mi experiencia.
Mi experiencia en el sector público me ha permitido comprobar que la labor en un archivo puede trascender el trabajo diario de la institución. La Administración ofrece cauces de colaboración muy enriquecedores, como los grupos de trabajo a los que me he sumado, en concreto: el Observatorio de Inteligencia Artificial en Archivos, perteneciente al Consejo de Cooperación Archivística, adscrito al Ministerio de Cultura, y gracias al cual he tenido la oportunidad de participar como ponente en el Congreso Internacional de Archivos del ICA (International Council on Archives) de 2025, celebrado en Barcelona; el grupo de trabajo de Registros y Notariado; y el grupo de trabajo de Propiedad Intelectual de FESABID.
Estas colaboraciones, al igual que el hecho de formar parte de organizaciones profesionales tales como ACAL (Asociación de Archiveros de Castilla y León), me facilitan un entendimiento de nuestra profesión desde un enfoque más transversal y compartido con otros compañeros del sector. A mi modo de ver, esta implicación se ha de complementar con una formación continua, y es por ello que compagino mi actividad laboral con el estudio del Grado en Historia y Patrimonio (UBU).
Conclusión.
Los Archivos son unos grandes desconocidos, pese a que en ellos se realiza una labor que considero relevante para el conjunto de la sociedad, dado que facilitamos el acceso a la información pública, preservamos nuestra historia con el cuidado de sus fuentes y asesoramos y orientamos a los investigadores y usuarios, procurando un uso adecuado del Patrimonio Documental, el cual nos pertenece a todos y forma parte del Patrimonio Histórico-Cultural que conforma la base de la identidad colectiva de una sociedad.